lunes, 25 de febrero de 2008

La Revolución continúa con Raúl y también Fidel.

Cuba acaba de vivir un momento trascendental. El segundo secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, fue electo este domingo como nuevo presidente del Consejo de Estado, cargo que desempeñaba el compañero Fidel quien rehusó ser incluido en la propuesta de candidatura por NO estar en condiciones físicas para cumplir con las exigencias del cargo.
Para el parlamento que inicia la Séptima Legislatura NO hubo dudas de que Raúl, respetado y admirado por nuestro pueblo, tiene sobrados méritos personales para presidir dicho Consejo.
Compañero inseparable de Fidel en todas sus batallas revolucionarias, Raúl participó en la lucha universitaria, el ataque al cuartel Moncada, el desembarco del yate Granma y como jefe de una columna del Ejército Rebelde que derrocó a la dictadura de Fulgencio Batista. Como segundo secretario del Partido y ministro de las Fuerzas Armadas, multiplicó su prestigio.



Trabajar duro para vencer los retos.
Ante el nuevo parlamento representativo de la sociedad cubana, el cual ratificó a Ricardo Alarcón como líder de ese órgano, el presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro, planteó, y fue aprobado de forma unánime, seguir consultando a Fidel, como máximo jefe de la Revolución, las principales decisiones de Estado porque –como dijo Raúl- Fidel es Fidel y está ahí.
También llamó a perfeccionar nuestra democracia participativa, a trabajar más, con mayor disciplina, orden y unidad, y anunció que próximamente se eliminarán algunas prohibiciones y regulaciones tras la adopción de acuerdos importantes para el destino del país.
Pero NO olvidemos que el enemigo sigue al acecho y NO se resigna a la idea de que la Revolución cubana continúa adelante, en la irrevocable senda del socialismo, con la nueva conducción de Raúl y la eterna guía del insustituible Fidel